Encontrarse en el viaje del recuerdo, el correr de las virtudes perdidas, las necesidad de volver sobre tus pasos, estar en el recuerdo del olvido.
Terribles escenas recreadas de escombros de aquellas construcciones, que el fuego consumía, y en sus sombras proyectaba aquellas figuras fantasmales del pasado, recogía cada trozo que de las destruidas reliquias mientras corría en desesperada huida.
Entre mis brazos trataba de recolectar cada trozo que encontrado, utilice mi camisa cuando mis brazos no fueron suficientes, corría mientras aquellas construcciones que aun parecían estar de pie se derrumbaban, siendo polvo en el suelo para luego encender en un fuego cada vez mas intenso.
-Nunca podrás escapar- repetía una voz que por el contrario de su maldad era sumamente dulce, una voz que pretendía engañar a los oídos para que estos detuvieran la carrera del cuerpo, y quedarse quieto, pero eso implicaría nada mas arder en las llamas de aquel caos.
-No corras, ven siente el calor de mis manos que te abrazan.
No me detuve, sabía que aquella voz por mas que encantara cada parte de mis sentidos, solo quería mi perdición, pero entre mas me esfuerzo, mas es calor, el fuego comienza a rodearme, mi escape parece estar siendo frustrado una vez más, me detengo de súbito las llamas dirigidas por aquella conocida voz me han rodeado, sin escape, suelto aquellos trozos de las reliquias destruidas caigo de rodillas no tengo fuerzas para mantenerme de pie, y ya mis últimas lagrimas salen de mis ojos, cayendo al caliente suelo, cuando por una obra desconocida, un fuerte viento sopla, el fuego retrocede, una luz que no me permite ver con claridad de que trataba aquel espectáculo, y una voz muy diferente a la anterior, me invita a acompañarla.
Y ese día fue el último que derrame una lagrima.
No hay comentarios:
Publicar un comentario