Noche triste, ¿porque sos tan triste?, aun no lo se, pero en esta noche se escriben poemas que tus ojos nunca verán, mas solo los míos los lloraran.
I
Un frió comenzo a recorrer a través de mi cuerpo, la noche, aunque cálida, en mi se tornaba en algo muy frió, un frió que por ser interno, no lo cubría con algún abrigo, tenia que soportarlo, con mi piel, y nada más, quise correr, tal vez así podría tener algo de calor, pero no pude, mis fuerzas estaban gastadas, mis piernas ya no respondían, parecían estar en un sueño, o tal vez muertas, ya no parecían tener un motivo para correr, habían perdido la misma sonrisa que una vez acompaño mi rostro cuando veía tu reflejo.
El frió sigue, recorre todo mi ser, mis brazos son capaces de moverse, aunque pesados, lentos, tontos, buscan algo de donde agarrarse, algo donde moverse, pero, ¿que sentido tenia moverse si ya sabes cual es tu destino?.
Sin motivos, mis brazos cayeron, solo mis manos querían moverse, mis dedos buscaban de alguna manera mover aquel pedazo de músculos y huesos, tirado en un suelo caliente, pero congelado, mi rostro, pegado al asfalto, respira primero acelerado, luego comienza a calmarse, mis ojos, que antes buscaban por todos lados una salida, se centran en un solo punto, algo que antes no habían visto, pero es lo ultimo que veo, finalmente mis ojos se cierran, junto con mis dedos que finalmente, dejan de moverse.
II
Es una noche triste no tiene sentido que escriba algo alegre, solo si quisiera alegrarme, pero siempre en la alegría habrá una tristeza, y no tendrá sentido estar alegre, porque no será ni uno ni lo otro, prefiero disfrutar de esta tristeza, una extraña tristeza que ahora me acompaña, es tan inusual y tan profunda, que sentado en el suelo, veo como toma un cuerpo físico, y se sienta a la par mía
- Hola, bonita luna hay ahora no crees, le digo
- Hola, hemos visto cosas mas bonitas, y tu lo sabes bien, responde
- Si, lo se, pero solo me fijaba en ella,
- Lo haces solo para distraer y no pensar en aquello, por lo cual estoy yo,
- No lo creo, solo la admiro, veo su luz
- Acaso no es esa misma clase de luz la que reflejan sus ojos
- Si, es reflejo del sol de su corazón,
- Ves como si pensas en ella
- Si, pero callate que la soledad nos escuchara y nos quedrá hacer compañía.
III
Estúpidamente veo el reloj y solo me pregunto, ¿Porque lo veo?, y de inmediato me respondo, porque la estas esperando, aun no regresa, y casi igual de rápido que la respuesta anterior surge otra, -¿esperandola?, ¿acaso ella por lo menos sabe que estas? o es mas ¿porque la esperas?,
-Si la espero, la espero porque no esta,
-¿pero como esperar aquello que nunca ha estado?
Furioso quise volví para pegarle , pero deteniéndome, me di cuenta que solo era el reloj, indicando las 12.
IV
Es la cuarta ya, creo que será la ultima antes que salga intentándote ver en el reflejo engañoso de la noche, y en vano intento susurrar algo al viento, no hay ni la mas mínima brisa, desesperado subo a un árbol, veo el horizonte, pero ya no estas allá donde el cielo y la tierra se juntan, bajo rápido, prendo algunas antorchas, y hago un gran fuego, y a pesar de todo la luz, no te veo, entre las sombras entonces te busco, una por una, las llamas bailan armando miles de sombras en las hojas, pero nada, no estas, corro, subo por una montaña, veo por arriba de esta y luego más rápido aún, la bajo, la levanto, y tampoco estas debajo de ella, desesperado, cansado, desahuciado, sin aire, desmayo en mi búsqueda, mi corazón late rápido, y tranqulizandome llevo mi mano hasta él, y finalmente supe donde te escondías, sonrió.
V
El sentido se comenzo a perder, la cordura se a desquisiado en mi para este instante, no se como moverme, y algo mas ridículo me parece el ritmo de mi respirar, veo entonces un señal, me resbalo en aquel derrame de sentimientos, pero me equivoco, o mas bien me deje engañar, no era una señal tuya, la desprecio, la tiro, y mi cordura salta de un lado para otro, mi razón entonces acompaña este danza de locos, todos buscan entre las miles de cajas de la habitación una sola señal quieren, una sola palabra, para calmarse, para volver a ser lo que son, pero al parecer, al menos por ahora, dormiré con este par de locos.
VI
Escribir ya no tranquiliza mis sentidos, se aquello que si lo haría aquello que a mis nervios pondría en calma, pero no pienso decirlo, es injusto para mi corazón que se sepa, el solo quiere anonimato, no quiere que alguien sepa su historia, porque siempre que se cuenta, se le conoce, y se sabe su debilidad, cuando conoces su historia, te revela su lado débil, y se vuelve vulnerable, y por instinto humano, parece entonces, que suele utilizarse, primero para obtener de lo que el se quiera y segundo para botarlo.
sábado, 29 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
Distracciones
I
El cielo marcaba el compás de un tiempo, celeste entonaba una canción, las hoja que
II
No es fácil aceptar que las noche ha llegado ya, pero al abrir la ventana me doy cuenta de la verdad, oscuro esta afuera, pero no como señal única de su llegada, también han aparecido unas estrellas en aquel cielo negro, lo bóveda nocturna a llegado, sin mas remedios, me apuro, cierro la ventana que antes abrí, corro las cortinas, me apuro a colocarle el seguro a la puerta, tapo las rendijas de la misma, veo otra ventana, tengo que cerrarla, pero es la ventana sin cortina, corro al cuarto, saco unas sabanas y de alguna manera la ventana queda tapada por ella, veo la puerta de atrás, y practico el mismo procedimiento con la de adelante, parece no haber mas rendijas, entonces, apago todas las luces, desconecto todos mis aparatos, y de inmediato el interior de mi casa comenzaba a simular la bóveda oscura que se vivía afuera,
Me siento en el sofá, y sin cerrar los ojos junto mis manos.
Afuera, la noche, los árboles que ahora oscuros, parecían curiosos ante mis carreras, y algunos, sin aprobar lo que la naturaleza les dictaba, se movían, sacaban sus largas raíces para moverse, y se desplazaban hasta cerca de alguna rendija mal tapada, esas que por mi carrera deje descubiertas.
Adentro, yo, con mis manos juntas, imaginaba, un momento, divagaba en otros, pero, aquel cuarto oscuro, comenzó a iluminarse, unas pequeñas luces blancas estaban en mi techo, brillaban de manera suave, mis ojos se cerraron,
Los arboles, aquellos que su curiosidad les gano, miraban aquellas luces atónitos, mientras miraban, uno pequeño, un arbusto quizás, que no alcanzaba a ver, se resigno, y mirando al cielo, descubrió, aquella noche tan estrellada, ya no lo era como antes, y vio fijamente una estrella, la cual debilitandose llegaba a desaparecer, entonces exclamo: Nos roban las estrellas!,
los demás al escuchar esto, miraron rápido al cielo, y para su sorpresa, sus ojos vieron nada mas tres estrellas, y mirando dentro de mi habitación, veían como se iluminaba más, y a la vez, aparecían mas puntos blancos.
Abrí mis ojos, y sen niño los dulces de una piñata, pero mientras las agarraba parecían esconderse, jugar conmigo, algunas abajo del sofá parecían desafiarme
Pero tal fuerza, sola nunca aparece, es difícil de convocar, despertarla, es aveces, como levantar una pesada piedra, si no puedes, es mejor que no lo intentes, pero como les decía antes, esta fuerza, no es fuerte por músculos, es fuerte por sutil, y con sutileza es como hay que levantarla.
Perdón te pido, por ser tú aquella que me motiva a escribirte, te pido perdón no por las palabras, sino porque te utilizo, así es, te utilizo, mi mente no descansa, y el sentimiento de culpa me rodea, y decirtelo debía, sos mi inspiración y para ti cada palabra dedico, sos mi inspiración y te utilizo para ella, sos la palanca para mover esa fuerza sutil del amor, que hace que las demás fuerzas se muevan, pero todas se mueven en ti y por ti, y cada fuerza en mi, tu eres su inspiración. Perdón utilizarte amor mío, pero sin ti, fuerzas no habría.
Prometo no despertarte, duerme.
Pero hay algo que me inquieta.
Y esque cada vez que duermes, amaneces con una sonrisa.
Y esta noche, he decidido no dormir.
Para verte dormir, y para descubrir el motivo de esa bella sonrisa.
Prometo no despertarte, duerme.
V
Los colores parecen almacenar en su forma y esencia misma aquellos deseos que deambulan por nuestra mente, es fácil verlos cuando están pintados, unos con colores más fuertes que otros, aquellos con formas también parecen caminar, unos que contienen mas de un solo color, muchas criaturas de nuestra mente parecen revelarse ante la presencia de los colores, los toman y se los quedan, o tal vez les ayudan para seguir en su oscura marcha mental, pero así, es como aquella cavidad del cerebro se toma vida, y deja la rutina para atreverse a soñar, dar un recorrido por el campo y tomar de la mano a una persona amada, y junto a los colores viene otro acompañante: la música, es entonces que todo comienza a descontrolarse, la mente no es la misma, se apodera de aquellos miles de colores que ahora pasan ante sus ojos aumentando la velocidad con el ritmo del nuevo inquilino, y ya no importa nada, juntos colores y música parecen amarse, uno llenándose del otro, sin acabarse, pero uno a uno se contagian de su alegría y de aquello esencia misma que los forma, y que en ese instante les permite disfrutar de su locura, el tiempo es entonces aquel factor que solo estorba porque no existe, y en este encuentro la mente es nada mas la observadora atónita que sentada disfruta nada más de ver saltar los colores con la música, que juntos siguen un mismo tono, y pensando o mas bien recordando, me doy cuenta que es el mismo tono de tus besos.
VI
Dulce el recuerdo de tener el sabor de tu boca y sentir la presencia de tus labios junto a los míos, que juntos juegan y parecen decirse y hablarse entre risas y mordidas palabras que nunca escucharemos, pero si las entendemos, porque sin advertirse los ojos se cierran, y solo parecen disfrutar entonces de estas nuevas palabras que surgen cuando tus labios y los míos están cerca.
VII
No pretendo enamorarte con palabras, aunque quisiera que lo estuvieras, las palabras lo harán, si acaso, por un momento, un leve instante, mas entonces, mis palabras son nada más una ruta de escape de mis sentimientos
IIX
Es tarde y el sol comienza a jugar con los colores del cielo, ambos se juntan, juegan formas colores, el calor que abrumaba la tarde parece entonces juntarse en aquel encuentro
XV
Pensé escribirte, pero dude, entre algunos pensamientos descubrí el miedo que las palabras escritas no fueran leídas, otros pensamientos que decían que tal vez las palabras no eran necesarias, otros pensamientos decían, hazlo, pero inmediatamente parecían dudar al momento de hacerlo, y uno en cada cuarto se escondía en su idea, ante tal acción. Pero la razón de sus decisiones parecía ser la misma, y era el hecho de pensarte, recordarte y al momento de describirte fallar en su cometido, porque entre tanta hermosura las palabras parecen quedarse cortas.
Me siento en el sofá, y sin cerrar los ojos junto mis manos.
Afuera, la noche, los árboles que ahora oscuros, parecían curiosos ante mis carreras, y algunos, sin aprobar lo que la naturaleza les dictaba, se movían, sacaban sus largas raíces para moverse, y se desplazaban hasta cerca de alguna rendija mal tapada, esas que por mi carrera deje descubiertas.
Adentro, yo, con mis manos juntas, imaginaba, un momento, divagaba en otros, pero, aquel cuarto oscuro, comenzó a iluminarse, unas pequeñas luces blancas estaban en mi techo, brillaban de manera suave, mis ojos se cerraron,
Los arboles, aquellos que su curiosidad les gano, miraban aquellas luces atónitos, mientras miraban, uno pequeño, un arbusto quizás, que no alcanzaba a ver, se resigno, y mirando al cielo, descubrió, aquella noche tan estrellada, ya no lo era como antes, y vio fijamente una estrella, la cual debilitandose llegaba a desaparecer, entonces exclamo: Nos roban las estrellas!,
los demás al escuchar esto, miraron rápido al cielo, y para su sorpresa, sus ojos vieron nada mas tres estrellas, y mirando dentro de mi habitación, veían como se iluminaba más, y a la vez, aparecían mas puntos blancos.
Abrí mis ojos, y sen niño los dulces de una piñata, pero mientras las agarraba parecían esconderse, jugar conmigo, algunas abajo del sofá parecían desafiarme
III
Hay una fuerza que te motiva, hay otra que te tira al suelo, otra que mueve tu voz a pelear con el aire, otra fuerza hace que tu corazón siga latiendo, otra que motiva tus manos a moverse, y así, hay miles de fuerzas todas actúan, algunas juntas, otras contrarias, unas alrevez y otras bien.
Pero también hay fuerzas que dirigen a las mismas, pero hay una, una muy peculiar, esa que las dirige a todas, se dirá entonces que es alguien muy fuerte, pero no, no es una fuerza extremadamente fuerte, solo es sutil y conoce cada una de las fuerzas, las conoce, por lo cual sabe cual es su punto débil, sabe donde debe tocar para que estas sedan.
Perdón te pido, por ser tú aquella que me motiva a escribirte, te pido perdón no por las palabras, sino porque te utilizo, así es, te utilizo, mi mente no descansa, y el sentimiento de culpa me rodea, y decirtelo debía, sos mi inspiración y para ti cada palabra dedico, sos mi inspiración y te utilizo para ella, sos la palanca para mover esa fuerza sutil del amor, que hace que las demás fuerzas se muevan, pero todas se mueven en ti y por ti, y cada fuerza en mi, tu eres su inspiración. Perdón utilizarte amor mío, pero sin ti, fuerzas no habría.
IV
Prometo no despertarte, duerme.
Pero hay algo que me inquieta.
Y esque cada vez que duermes, amaneces con una sonrisa.
Y esta noche, he decidido no dormir.
Para verte dormir, y para descubrir el motivo de esa bella sonrisa.
Prometo no despertarte, duerme.
V
Los colores parecen almacenar en su forma y esencia misma aquellos deseos que deambulan por nuestra mente, es fácil verlos cuando están pintados, unos con colores más fuertes que otros, aquellos con formas también parecen caminar, unos que contienen mas de un solo color, muchas criaturas de nuestra mente parecen revelarse ante la presencia de los colores, los toman y se los quedan, o tal vez les ayudan para seguir en su oscura marcha mental, pero así, es como aquella cavidad del cerebro se toma vida, y deja la rutina para atreverse a soñar, dar un recorrido por el campo y tomar de la mano a una persona amada, y junto a los colores viene otro acompañante: la música, es entonces que todo comienza a descontrolarse, la mente no es la misma, se apodera de aquellos miles de colores que ahora pasan ante sus ojos aumentando la velocidad con el ritmo del nuevo inquilino, y ya no importa nada, juntos colores y música parecen amarse, uno llenándose del otro, sin acabarse, pero uno a uno se contagian de su alegría y de aquello esencia misma que los forma, y que en ese instante les permite disfrutar de su locura, el tiempo es entonces aquel factor que solo estorba porque no existe, y en este encuentro la mente es nada mas la observadora atónita que sentada disfruta nada más de ver saltar los colores con la música, que juntos siguen un mismo tono, y pensando o mas bien recordando, me doy cuenta que es el mismo tono de tus besos.
VI
Dulce el recuerdo de tener el sabor de tu boca y sentir la presencia de tus labios junto a los míos, que juntos juegan y parecen decirse y hablarse entre risas y mordidas palabras que nunca escucharemos, pero si las entendemos, porque sin advertirse los ojos se cierran, y solo parecen disfrutar entonces de estas nuevas palabras que surgen cuando tus labios y los míos están cerca.
VII
No pretendo enamorarte con palabras, aunque quisiera que lo estuvieras, las palabras lo harán, si acaso, por un momento, un leve instante, mas entonces, mis palabras son nada más una ruta de escape de mis sentimientos
IIX
Es tarde y el sol comienza a jugar con los colores del cielo, ambos se juntan, juegan formas colores, el calor que abrumaba la tarde parece entonces juntarse en aquel encuentro
que antes parecian estar lejos ahora estan tan cerca, en apariencia almenos
sin mas la tarde llega, pero para ellos, la diversión comienza
IX
Y como mi motivo no es aburrir tu lectura, ni mucho menos que te canses de hacerlo, sera lo último que escriba, lo cual lo termino de la siguiente manera: te amo.
X
la noche continuaba su tranquilo caminar, entregando a cada ser su respectivo descanso, cada uno lo tomaba a su parecer, unos mas tarde que otros, en este caminar de la noche has tomado tu el sueño que ella te ha dado, has embarcado ya, las aguas que son guiadas por los sueños, sobre el barco del cansancio, tu mente se conduce a través de la obscuridad.
Antes de irte, tienes que saber mujer de lindos ojos, que cada viaje es único, la noche da la oportunidad de embarcarse, pero cada boleto es único, cada uno lleva un destino diferente siempre, tienes que saber entonces, que no siempre es fácil determinar donde iras, donde viajaras al terminar el día.
Muchos de estas aventuras son algo completamente impensado, sin alguna referencia de lo que nos regalo la mañana, otras, con muy parecidas, alguna vez también son el reflejo de nuestros deseos, y otras de nuestras locuras.
Aun sigue la noche, y tu sigues en un viaje que desconozco, pero tu lo sabes bien, pero, este viaje no es una cuestión del azahar, son dados para descansar aquellas fuerzas perdidas, aquellos momentos que no fueron los mejores mientras aun no cerramos los ojos.
Y tu mujer de lindos ojos, déjame regalarte un consejo: sonríe, que tus labios formen esa figura de perfección en tu boca: una sonrisa, que como únicos son estos viajes, así eres tu, así como cada día se renuevan, así tienes tu la oportunidad, sonríe linda mujer, sonríe, que Dios te ha regalado esa sonrisa para que incluso hayan pingüinos en Madagascar
XII
miro el reloj, e intento disimular mi desesperación, te espero, espero un mensaje, algo que me indique que pensas en mi, o almenos que estas bien, la espera se hace larga, a pesar que el tiempo es corto, pero todo es tan relativo, porque sin ti el el tiempo se alarga, y contigo parece que se acorta, las horas vuelan,..
XIII
Las agujas del reloj se movían, como siempre lo habían hecho desde el día que fueron colocadas sobre aquel viejo aparato, que guiadas por engranajes, giraban en torno sobre números, que colocados sobre una base firme, son observados por los ojos de aquellos seres que dependen del tiempo, y estas agujas comienzan a iluminarse por una leve luz que, al hacer contacto con ellas, estas brillan como intentando imitarla, era el comienzo de un nuevo día, el sol de la mañana entraba en la habitación, también la mañana parecía dirigirse por este viejo aparato, los engranajes que juntos movían las agujas, también parecían mover otro elemento mas de aquel antiguo reloj, eran dos pequeñas bolitas, que al hacer contacto sonaban estrepitosamente por toda su extensión, pero siempre lo hacían a una hora, coincidían en aquel encuentro, justos, precisos, pero la vida parecía injusta, siempre se juntaban para tener que separarse, el destino parecía jugar con ellos, pero a pesar de estar sujetos desde un principio a este mal, siempre, a cada hora, cada momento que era acordado, sonaban lo mejor que podían
XIV
El sol me advierte con su reflejo de la mañana y con un olor a café estoy entre recuerdos, que aun dormidos te puedo ver entre ellos, solo sonrío con la mirada triste, porque son recuerdos que aunque dulces, no me pertenecen.
IX
Y como mi motivo no es aburrir tu lectura, ni mucho menos que te canses de hacerlo, sera lo último que escriba, lo cual lo termino de la siguiente manera: te amo.
X
la noche continuaba su tranquilo caminar, entregando a cada ser su respectivo descanso, cada uno lo tomaba a su parecer, unos mas tarde que otros, en este caminar de la noche has tomado tu el sueño que ella te ha dado, has embarcado ya, las aguas que son guiadas por los sueños, sobre el barco del cansancio, tu mente se conduce a través de la obscuridad.
Antes de irte, tienes que saber mujer de lindos ojos, que cada viaje es único, la noche da la oportunidad de embarcarse, pero cada boleto es único, cada uno lleva un destino diferente siempre, tienes que saber entonces, que no siempre es fácil determinar donde iras, donde viajaras al terminar el día.
Muchos de estas aventuras son algo completamente impensado, sin alguna referencia de lo que nos regalo la mañana, otras, con muy parecidas, alguna vez también son el reflejo de nuestros deseos, y otras de nuestras locuras.
Aun sigue la noche, y tu sigues en un viaje que desconozco, pero tu lo sabes bien, pero, este viaje no es una cuestión del azahar, son dados para descansar aquellas fuerzas perdidas, aquellos momentos que no fueron los mejores mientras aun no cerramos los ojos.
Y tu mujer de lindos ojos, déjame regalarte un consejo: sonríe, que tus labios formen esa figura de perfección en tu boca: una sonrisa, que como únicos son estos viajes, así eres tu, así como cada día se renuevan, así tienes tu la oportunidad, sonríe linda mujer, sonríe, que Dios te ha regalado esa sonrisa para que incluso hayan pingüinos en Madagascar
XII
miro el reloj, e intento disimular mi desesperación, te espero, espero un mensaje, algo que me indique que pensas en mi, o almenos que estas bien, la espera se hace larga, a pesar que el tiempo es corto, pero todo es tan relativo, porque sin ti el el tiempo se alarga, y contigo parece que se acorta, las horas vuelan,..
XIII
Las agujas del reloj se movían, como siempre lo habían hecho desde el día que fueron colocadas sobre aquel viejo aparato, que guiadas por engranajes, giraban en torno sobre números, que colocados sobre una base firme, son observados por los ojos de aquellos seres que dependen del tiempo, y estas agujas comienzan a iluminarse por una leve luz que, al hacer contacto con ellas, estas brillan como intentando imitarla, era el comienzo de un nuevo día, el sol de la mañana entraba en la habitación, también la mañana parecía dirigirse por este viejo aparato, los engranajes que juntos movían las agujas, también parecían mover otro elemento mas de aquel antiguo reloj, eran dos pequeñas bolitas, que al hacer contacto sonaban estrepitosamente por toda su extensión, pero siempre lo hacían a una hora, coincidían en aquel encuentro, justos, precisos, pero la vida parecía injusta, siempre se juntaban para tener que separarse, el destino parecía jugar con ellos, pero a pesar de estar sujetos desde un principio a este mal, siempre, a cada hora, cada momento que era acordado, sonaban lo mejor que podían
XIV
El sol me advierte con su reflejo de la mañana y con un olor a café estoy entre recuerdos, que aun dormidos te puedo ver entre ellos, solo sonrío con la mirada triste, porque son recuerdos que aunque dulces, no me pertenecen.
XV
Pensé escribirte, pero dude, entre algunos pensamientos descubrí el miedo que las palabras escritas no fueran leídas, otros pensamientos que decían que tal vez las palabras no eran necesarias, otros pensamientos decían, hazlo, pero inmediatamente parecían dudar al momento de hacerlo, y uno en cada cuarto se escondía en su idea, ante tal acción. Pero la razón de sus decisiones parecía ser la misma, y era el hecho de pensarte, recordarte y al momento de describirte fallar en su cometido, porque entre tanta hermosura las palabras parecen quedarse cortas.
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