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miércoles, 27 de abril de 2011

Un lugar extraño (3)

Desconcertados siempre intentamos regresar, mas no sabemos que podríamos rodear y encontrar tal ves aquello esperado, o al menos no encontrarnos otra vez con lo mismo.

¿De donde provenía aquella voz?, ha veces parece que escuchamos una voz que nos guia y o una voz que seguimos, ambas cumplen con un mismo cometido, de llevarnos a un lugar. Aquella montaña que apareció enfrene de mi, como por obra de magia, seguía ahí, a pesar que volvía mi cabeza, parecía como que siempre existió, y nunca la había visto, al menos hasta ese momento, me detuve para apreciar un poco, parecía algo tan firme y solido, algo que no podía ser creado y puesto en unos segundos, después deslice mi mano para ver si no era fruto de mi imanación o algún espejismo de la niebla, y en efecto era roca pura, dura, y aparentaba tener miles de años ya, aun no terminaba de entender este lugar, y después de maravillarme un poco con la montaña de roca, comencé a acordarme de aquella voz, que tal ves quería indicarme alguna clase de camino, o destino donde poder llegar, y no vagar a la deriva, comencé a dar vueltas para ver i localizaba alguna figura humana, ¿aunque estaba seguro que hubieran humanos? instintivamente pensé que si, al fin, habla mi idioma, y se oía como tal, y también esperaba que si fuera un humano tal como yo.

No había comenzado a entender las voces, distinguió que el coro había terminado de cantar y ahora se disponían a charlas o algo así, ahora corrió para alcanzarlos, pero no estaba seguro en que dirección correr, comenzaba a caer la obscuridad y era difícil de ver, no podía ser, parecía estar tan cerca, pero a oscuras no podría ver nada, seguía corriendo, mientras todo se cubrí de negro.



Me pregunte que habría detrás de aquella montaña, pero a la vez, quien habrá tratado de guiarme, de la anda saque una conclusion apresurada: Fue la montaña!, si tal ves ella me había gritado, pensé mas cuerdamente y me di cuenta que las montañas no  hablan, pero, parecía tener sentido, al fin, en este lugar todo parecía posible, ¿acaso la montaña me hablo para que yo me dirigiera hacia ella?, ¿acaso quería que la escalara?, aunque era de admitir que había una clase fuerza que me impulsaba hacia ella, pero que tal cuando la estuviera escalando desapareciera como apareció?,  Había que arriesgar, y ver lo que podía haber sobre ella, así también tuviera un puto alto y tener una mejor perspectiva, eso es, tenia que escalar esa montaña como diera lugar,  comencé a escalarla, nunca haba practicando alpinismo o casa semejante, por lo cual para mi era tarea difícil el poder alcanzar cierta altura, pero como fuera tenia que escalarla.


Mientras, los coros callaban, el caminante se perdía en la obscuridad, el encantamiento de las voces lo había hecho perder su camino, tal ves jamas alcanzaría aquello, por lo cual habia llegado hasta ahi, resignado, se acostó en el suelo, esperando para morir, no había otra salida mas que esa.

Sigo subiendo la montaña, las manos me duelen por los filos de las rocas, pero no me desanimo sigo escalando, resbalo por veces, y miro hacia el suelo, ya he escalado bastante, y si callera, seguramente moriría al impactar en el suelo, no podía detenerme, mis brazos debian ser fuertes.

La muerte, no siempre tiene porque ser el fin de nuestro caminar, podría ser un camino mas a recorrer, o tal vez hasta ahí termine nuestro juego, pero solo los que han muerto podrán explicarnos.


Voy llegando a la cima de la montaña, mis brazos tiemblan, no soporto, pero ya casi, mis piernas me dan un pequeño impulso y logro colocar mi mano en el borde de la cima de la montaña, ¡lo he alcanzado!, apoyo ambas manos y haciendo fuerza, arrastro mi cuerpo en el borde, me arrecuesto mirando el cielo, cansado veo ese cielo blanco tan extraño, pero estaba feliz, había alcanzado la cima de esta montaña, descando un rato, con mi respiración y mi corazón acelerados, espero un rato y para para inspeccionar mi entorno, es un pequeño plano encima de la montaña que me encuentro, hay una leve grama, ya marchita, y veo en lo que parece el centro, algo extraño, intrigado me acerco, son huesos, mas bien todo un esqueleto humano, en posición fetal, con las manos juntas a nivel del corazón, parecen estar teniendo algo, me intriga el hecho de haber un esqueleto qu parece humano en este lugar, pero veo sus manos y parece tener un cofre o algo semejante, pero muy pequeño, se lo quito con cuidado.

 Me quedo viendo el extraño objeto, tiene una cerradura, inspecciono los alrededores del esqueleto y no encuentro nada que parecía una llave, reviso mis bolsas, podría tener algún gancho para abrirlo, para mi sorpresa si tenia un objeto, y mas mi sorpresa cuando veo que es una pequeña llave dorada, la entro en la cerradura, y aun mas sorpresa entra la llave y alcanzo a darle vuelta abriendo el diminuto cofre, y mi sorpresa mas grande fue el ver lo que había dentro.

martes, 26 de abril de 2011

Un lugar extraño (2)

Los caminos no siempre son iguales, pero coinciden en su esencia misma de ser caminos.


Estaba desorientado, lo usual que las cosas pasen de manera tranquila y ordenada, pero esta vez de un salto brusco despues de arrecostarme en mi sofa favorito me habia traslado a este extraño lugar, no veia motivo, y aun mas no concebia como habia podido pasar, pero una parte de mi, parecia conocerlo, y aun mas parecia que queria guiarme, talves era uno de esos famosos deja vuh y ya habia estado por aqui, no lo se, pero almenos para mi parte consciente, todo era extraño.

De repente, todo comenzo a tornarse mas oscuro, al parecer la noche llegaba a este lugar, debia encontrar algun lugar donde quedarme, porque, debo de admitir, me ateraba quedarme en el lugar donde me encontraba, lleno de tanta neblina, y sin nada que me pudiera refugiar, no se buscaba, pero almenos alguna clase de arbol o maleza para acostarme, aunque si me quisieran atacar no fuera necesario, pero almenos calmaria mi consciencia.

El caminante, seguia aquel coro extraño, debia de ser alguna clase de comunidad de gente o algo parecido, o talves sea algo magico, como sea la magia no prueba su existencia mientras la mente no quiera creerla, pero al escuchar las voces, parecian cerca, veia que tenian lindas voces, aunque, tambien notaba como habian algunos que desafinaban, no era un coro perfecto, pero eso no parecia importar, igual seguian cantando, lo cual, en armonia, daba una clase de hipnotismo magico, lo cual, hacia que llamara mucho la atencion, pero por mas que se dejaba guiar por aquellas dulces voces no las encontraba, y es mas, parecia que se alejaban, ¿acaso estaba siguiendo las voces incorrectas?, ¿acaso debia acerle caso a las voces que desafinaban?.

El objeto del caminar, se encontraba en el mismo lugar, aquel lugar que habia dicho ya, o talves pueda que la tierra, el terreno donde se encontraba, es el que haya movido y cambiado pero seguia estando en el mismo lugar, dar con el pronto sucederia, o talves eso lo hacia mas dificl de encontrar.

¡He amigo, por aqui!, oigo un grito que sale de algun, por instito, hago un rapido movimiento de cuello en la direccion que me parecio donde provenia la voz, mas no alcance a distinguir nada, vuelvo mi vista hacia el frente, y para mi sorpresa el panorama de lo que habia visto hacia unos segundos, ahora delante de mi encontraba una gran montaña, al parecer completamente de roca, ¿como era posible?, si en el segundo antes que volvi para ver de donde provenia la voz no habia tal montaña!, todo era muy extraño en este lugar, muy lejano al mundo que yo conocia, hace unos minutos, antes de aparecer de manera casi sobrenatural aqui.

lunes, 25 de abril de 2011

Un lugar extraño (1)

Las señales del tiempo indicaban un camino, que dolía recorrer, pero se tenia que hacer, el destino, ese que no existe, pero es tan vivo, ahora marcaba la vida, daba a lucir su lado malo, aquel que nadie quiere.

La noche comenzaba, bueno, mas bien era una clase de obscuridad, ya que en aquel lugar no parecía haber congruencia entre los días, no habían limites que marcaran una mañana o otro que  detuviera la noche, por lo cual, la obscuridad comenzaba, esta ves, después de un corto periodo de una luz tenue, casi parecía que esa luz se canso de alumbrar, o tal ves pronosticaba que estaba apunto de dormir, y en este momento sucumbía por la presión de cansancio, como sea, la noche caía, y aquel que caminaba, aun no encontraba el sendero, ahora sin luz, el camino se volvió mas sinuoso, difícil de escalar, o sencillamente imposible de ver, viendo como poco a poco era incapaz de ver sus propios pies, decidió quedarse en lo que parecía en una grieta en el camino, tal ves haya sido un árbol o algo por parecido, pero encontró en algo que pasar mientras esta obscuridad pasaba, cerro los ojos y dispuso a recuperar las fuerzas que de tanto caminar había ido perdiendo poco a poco.


Casi inmediatamente después de haber cerrado los párpados, sintió que una luz comenzaba a estorbarle su sueño, ¿podia ser?, si acaba de estar obscuro, aunque claro, aquí no habían días ni noches, por lo cual no era extraño que esto pasara, pero ¿tan pronto?, ¿acaso estaría soñando?, abrió los ojos,  en efecto la luz estaba de vuelta, aun curioso del caso, que a pesar de lo que había caminado ¿ayer?, ya no sentía ese cansancio, ¿acaso había tenido un sueño profundo, de esos que son famosos que ni sentís que estuviste mucho tiempo pero recomfortan como haber dormido por horas?,  callo en la conclusión que no podía ser mas que un sueño, así que disidió a pelliscarse, primero suave para que no doliera, luego incrementando la fuerza hasta que no aguanto el dolor del ultimo,  y decidió que no era un sueño o pelliscarse no era una forma de determinar que estabas en un sueño.

Pero cuando observo a su alrededor, el sendero no parecía el mismo, parecía como si hubiera evolucionado todo el terreno, otros arboles por aquí menos por allá, un montaña de tierra,  todo parecía diferente menos el árbol donde el se había quedado, como que miles de años pasaran y fueran dejando huella, ¿acaso había dormido tanto¡?

Camino un poco mientras escuchaba una voz, o mas bien, un coro de voces que se internaban en la espesura, lejos del sendero, estaba completamente desorientado.

 En otro lado de aquella extraña tierra, si así le podemos llamar, se encontraba el motivo por el cual el caminante caminaba, aquello que el quería alcanzar, buscaba sin estar seguro de donde se encontraría, esperándolo tal vez, o mas bien, existiendo nada mas.


Me encontraba yo en algún lugar de aquel lugar, sin conocer paradero alguno, y es mas sin saber como llegue, una noche parecía estar dormido y desperté en aquel lugar, de colores cafés, mas parecido a algo que no había visto, algo que nunca había vivido,  no podía mas que adaptarme como fuera, la vida que había dado el revés mas inesperado, pero, primero tenia que conocer, familiarisarme con el entorno hasta descubrir las leyes que operaban, parecía que el suelo estaba cubierto por una suave neblina, el cielo (si le puedo llamar cielo) a lo lejos se veía blanco, y donde se fundía con el suelo se tornaba cafés y marrón, la neblina se veía café, supongo que por el suelo, era como un desierto, ningún tan solo árbol por ningún lugar, pero contrario a todo, el aire era húmedo, supongo que esa era la razón de la neblina.

¿Que podía pedir? ser encontrado o caminar, algo en ese lugar debía existir y lo iba a encontrar o al menos me llegaría a encontrar.