Enero
Inflando globos siempre se le vio, uno que
otro loco lo llamo.
¿Pero porque inflar tanto globo?- siempre
se le pregunto, mas respuesta nunca se le saco.
Inflando globos siempre se le vio, uno que
otro nunca lo observo.
¿Pero acaso hay algo que no nos quieres
contar?- entre risas se le desestimo
Inflando globos siempre se le vio, hasta
que ya nunca se le vio.
¿Acaso no es él, el único conejo volador?
Febrero
Preparo sus maletas, en mano su suéter
agarro, una bufanda en el cuello se enrollo, y partió con una misión que su
corazón el encargo.
Ver el abuelo aquel pequeño nunca logro, y
al dormir siempre en sus oraciones lo encomendó, como su madre siempre le
exhorto.
Y el sueño llegaba ya, pero es entonces
que escucha una voz, el pequeño se levantó y su abuelo vio, el niño extrañado
pregunto: - Porque en una abeja con motor está el abuelo, y este contesto, -
Porque este no es un sueño y por un rato quería verte yo.
Marzo.
La misma casa nos recuerda, los recuerdos
se guardan bajo tejados, y entre paredes guardamos secretos para que estos sean
contados entre los árboles para que el viento devuelva a nuestros oidos, cuando
ya hayamos olvidado, esos recuerdos que juntos volveremos a vivir.
Abril.
Era Pierro un feroz pirata que los mares
lo conocían y las bestias le temían, leyendas se contaban de el en cada puerto
que llegaba, saqueador de oro por excelencia el más temido del mar era, un
grande sombrero negro difundía todo el respeto que el mar le generaba, mas
Pierro el valiente pirata, como todos siempre algún miedo tenía y el de él era
tan particular que su tripulación se reía y es que a los patos de hule, él les
temía
Mayo
Es la leyenda que entre selvas se contó, osados
aventureros y altos comandantes su instinto entre peligros los llevo a una
tribu de mujeres hermosas su conciencia nublo pero que al conocer su verdadero
corazón cada uno regresaba con una marca, parecida a la marca de una serpiente,
era la marca de aquellas guerreras que con un hechizo a aquellos que las miraban su corazón
robaban y a cambio un recuerdo imborrable les dejaban.
Junio.
El barco embrujado le llamaban encallado
en una isla perdida estaba, una calavera en su bandera ondeaba, y el mástil que
roto estaba, un ruido del otro mundo realizaba, más de noche aquel inanimado
barco de animas se llenaba, con sus cabezas a los bolos jugaban y entre
cervezas chistes contaban para olvidar que sus cuerpos en el fondo del mar se
encontraban.
Julio.
Din Dan, Din Dan, el viejo reloj marcaba y
siempre a las 3 el péndulo sonaba, con estrépito parecía que las paredes de la
casa botaba. De polvo la vieja caja de madera los años llenaba, el reloj una
antigua casa adornaba, que hace unas vueltas de reloj atrás, testigo de un gran
amor fue, quedando los dos muebles que para observarse el uno al otro tenían
frente al reloj, para inmortalizar su amor, decían.
Agosto
Te vi pasar, el sol junto al viento,
jugaban como dos niños con tu pelo, caminabas, con una sonrisa, tu hermosa
sonrisa llevabas vistiendo aquella mañana.
Esperaba algún gesto que me diera la
oportunidad de hablarte, una mirada que nos juntara, un favor de los dioses que
me concediera la luz de tu mirada, mas sin embargo,
todo transcurrió como a diario estaba escrito tal vez en piedra, que
en aquel momento yo dejaba de existir mientras tu eras un todo.
Verte pasar en el parque en aquella hora
se volvió mi rutina favorita, llevaba mi libreta, unos lápices, sentado en
aquella banca que conocía mi nombre y mi soledad, esperaba
pacientemente, los martes siempre, eran el día que me gustaba mas de la semana,
caminabas por la misma vereda donde los pájaros cantaban mas
alegremente, te miraba, esperando, dibujando, escribiendo, sin que lo supieras,
te convertías poco a poco, en el sueño de mis versos y en el ideal de
mis dibujos.
Martes. alegre asistí a mi cita, aquella
cita que teníamos en secreto, que tu aun no conocías de su
existencia, pero tal vez algún martes lo revelaría, y los ánimos
parecían indicar este martes como el indicado. Me siento y espero, saco los
lápices ya gastados, y miro los pájaros, que tal vez por ser invierno
ahora no cantaban, llego la hora, mis ojos prestan mayor atención a
tu aparición y...
Martes. Mismo Martes. Luna llena,
sigo esperando, o debo decir, tratando de olvidar el verte pasar, tomada
de la mano, regalando el mejor traje de tu sonrisa a otra persona, y
finalmente, me doy cuenta porque los pájaros hoy, no cantaron.
Septiembre.
Es Orsi el gran guerrero vikingo que con
el batir de su hacha a todo sus enemigos un gran terror causo, temido por todos
respetado por mas, pero es su corazón más blando que la nieve que por al
conocer su amor, la guerra dejo, su primera hija una gran felicidad le dio,
pero la una maldición cayo, su esposa murió y su hija su vida en peligro esta,
Orsi entonces para defender una gran campaña emprendió, 7 reinos derribo y por
amor, a la guerra se entregó.
Octubre.
Es todo aquello que poseemos volátil como
un pensamiento, libre como el agua entre los dedos, ideas que pensamos, ideas
que defendemos tal vez entre un tiempo nos demos cuenta que son esas tierras
que momentáneas están, levitando de manera misteriosa sobre nuestras cabezas,
para algunas tirar y otras construir, es la construcción de los pensamientos,
las ruinas de los recuerdos.
Noviembre.
Son los caminantes del espacio, entre
planetas llevan mensajes, ya que en el futuro esto es muy común como palomas
mensajeras con trajes de astronauta navegan por cada sistema solar entregando
variada correspondencia, desde las calientes bebidas de marte hasta las comidas
exóticas de venus, acompañados de un pequeño robot que muchos idiomas sabe, y a
la vez de guía entre el sin fin del universo consigue que la mensajería a
tiempo llegue al lugar indicado
Diciembre
La curiosidad jamás podre detenerla,
parece ser algo que crece constantemente, si mi cuerpo creciera como mi
curiosidad seguramente fuera como un gigante, y es que el solo mirar detrás de
pequeños detalles me doy cuenta que tantas cosas están ocultas a nuestros ojos
en la primera vez que observamos, es la curiosidad que lleva llevarme
esos diamantes enormes, tesoros encontrados en cada expedición, muy a pesar de
las maldiciones que puedan pesar sobre su extravío, la curiosidad solo se llena
buscando, solo sacia si no se queda quieto.