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sábado, 5 de abril de 2014

Son los meses

Enero
Inflando globos siempre se le vio, uno que otro loco lo llamo.
¿Pero porque inflar tanto globo?- siempre se le pregunto, mas respuesta nunca se le saco.
Inflando globos siempre se le vio, uno que otro nunca lo observo.
¿Pero acaso hay algo que no nos quieres contar?- entre risas se le desestimo
Inflando globos siempre se le vio, hasta que ya nunca se le vio.
¿Acaso no es él, el único conejo volador?


Febrero
Preparo sus maletas, en mano su suéter agarro, una bufanda en el cuello se enrollo, y partió con una misión que su corazón el encargo.
Ver el abuelo aquel pequeño nunca logro, y al dormir siempre en sus oraciones lo encomendó, como su madre siempre le exhorto.
Y el sueño llegaba ya, pero es entonces que escucha una voz, el pequeño se levantó y su abuelo vio, el niño extrañado pregunto: - Porque en una abeja con motor está el abuelo, y este contesto, - Porque este no es un sueño y por un rato quería verte yo.


Marzo.
La misma casa nos recuerda, los recuerdos se guardan bajo tejados, y entre paredes guardamos secretos para que estos sean contados entre los árboles para que el viento devuelva a nuestros oidos, cuando ya hayamos olvidado, esos recuerdos que juntos volveremos a vivir.


Abril.
Era Pierro un feroz pirata que los mares lo conocían y las bestias le temían, leyendas se contaban de el en cada puerto que llegaba, saqueador de oro por excelencia el más temido del mar era, un grande sombrero negro difundía todo el respeto que el mar le generaba, mas Pierro el valiente pirata, como todos siempre algún miedo tenía y el de él era tan particular que su tripulación se reía y es que a los patos de hule, él les temía



Mayo
Es la leyenda que entre selvas se contó, osados aventureros y altos comandantes su instinto entre peligros los llevo a una tribu de mujeres hermosas su conciencia nublo pero que al conocer su verdadero corazón cada uno regresaba con una marca, parecida a la marca de una serpiente, era la marca de aquellas guerreras que con un  hechizo a aquellos que las miraban su corazón robaban y a cambio un recuerdo imborrable les dejaban.


Junio.
El barco embrujado le llamaban encallado en una isla perdida estaba, una calavera en su bandera ondeaba, y el mástil que roto estaba, un ruido del otro mundo realizaba, más de noche aquel inanimado barco de animas se llenaba, con sus cabezas a los bolos jugaban y entre cervezas chistes contaban para olvidar que sus cuerpos en el fondo del mar se encontraban.


Julio.
Din Dan, Din Dan, el viejo reloj marcaba y siempre a las 3 el péndulo sonaba, con estrépito parecía que las paredes de la casa botaba. De polvo la vieja caja de madera los años llenaba, el reloj una antigua casa adornaba, que hace unas vueltas de reloj atrás, testigo de un gran amor fue, quedando los dos muebles que para observarse el uno al otro tenían frente al reloj, para inmortalizar su amor, decían.


Agosto
Te vi pasar, el sol junto al viento, jugaban como dos niños con tu pelo, caminabas, con una sonrisa, tu hermosa sonrisa llevabas vistiendo aquella mañana.

Esperaba algún gesto que me diera la oportunidad de hablarte, una mirada que nos juntara, un favor de los dioses que me concediera la luz de tu mirada, mas sin embargo, todo transcurrió como a diario estaba escrito tal vez en piedra, que en aquel momento yo dejaba de existir mientras tu eras un todo.

Verte pasar en el parque en aquella hora se volvió mi rutina favorita, llevaba mi libreta, unos lápices, sentado en aquella banca que conocía mi nombre y mi soledad, esperaba pacientemente, los martes siempre, eran el día que me gustaba mas de la semana, caminabas por la misma vereda donde los pájaros cantaban mas alegremente, te miraba, esperando, dibujando, escribiendo, sin que lo supieras, te convertías poco a poco, en el sueño de mis versos y en el ideal de mis dibujos.

Martes. alegre asistí a mi cita, aquella cita que teníamos en secreto, que tu aun no conocías de su existencia, pero tal vez algún martes lo revelaría, y los ánimos parecían indicar este martes como el indicado. Me siento y espero, saco los lápices ya gastados, y miro los pájaros, que tal vez por ser invierno ahora no cantaban, llego la hora, mis ojos prestan mayor atención a tu aparición y...

Martes. Mismo Martes. Luna llena, sigo esperando, o debo decir, tratando de olvidar el verte pasar, tomada de la mano, regalando el mejor traje de tu sonrisa a otra persona, y finalmente, me doy cuenta porque los pájaros hoy, no cantaron.

Septiembre.
Es Orsi el gran guerrero vikingo que con el batir de su hacha a todo sus enemigos un gran terror causo, temido por todos respetado por mas, pero es su corazón más blando que la nieve que por al conocer su amor, la guerra dejo, su primera hija una gran felicidad le dio, pero la una maldición cayo, su esposa murió y su hija su vida en peligro esta, Orsi entonces para defender una gran campaña emprendió, 7 reinos derribo y por amor, a la guerra se entregó.

Octubre.
Es todo aquello que poseemos volátil como un pensamiento, libre como el agua entre los dedos, ideas que pensamos, ideas que defendemos tal vez entre un tiempo nos demos cuenta que son esas tierras que momentáneas están, levitando de manera misteriosa sobre nuestras cabezas, para algunas tirar y otras construir, es la construcción de los pensamientos, las ruinas de los recuerdos.

Noviembre.
Son los caminantes del espacio, entre planetas llevan mensajes, ya que en el futuro esto es muy común como palomas mensajeras con trajes de astronauta navegan por cada sistema solar entregando variada correspondencia, desde las calientes bebidas de marte hasta las comidas exóticas de venus, acompañados de un pequeño robot que muchos idiomas sabe, y a la vez de guía entre el sin fin del universo consigue que la mensajería a tiempo llegue al lugar indicado


Diciembre
La curiosidad jamás podre detenerla, parece ser algo que crece constantemente, si mi cuerpo creciera como mi curiosidad seguramente fuera como un gigante, y es que el solo mirar detrás de pequeños detalles me doy cuenta que tantas cosas están ocultas a nuestros ojos en la primera vez que observamos, es la curiosidad que lleva  llevarme esos diamantes enormes, tesoros encontrados en cada expedición, muy a pesar de las maldiciones que puedan pesar sobre su extravío, la curiosidad solo se llena buscando, solo sacia si no se queda quieto.







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