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martes, 29 de octubre de 2013

La ventana

Sensación de la calma aparente, sentado espero el resultado delo obvio, que siendo visto se reserva a revelarse a la razón, con paciencia intranquila observo a través de la gran ventana que se encuentra de mi puesto, es una gran ventana de vidrio grueso que permite todo el paso de luz del exterior, reflejos de la gente que camina en sus afueras  parecen quedarse conversados como fotografías en el, segundos del revelado que son borrados por la misma luz para dar paso a nuevas imágenes.

Mi mirada aun en espera de calma, o en la tranquilidad de lo incierto se comienza a fijar en el humo del caliente café que aun no termino, lo tomo como tratando de detener su fin, pensando de alguna manera que el tiempo espera detenerse en cada pausa que hago entre cada sorbo, pero no es así, es nada mas la ilusión de la calma,  y el tiempo sin esperar que se enfrié mi bebida avanza a cada pausa aun mas rápido.

Como es el tiempo que aunque se le pide detenerse mas rápido avanzara y si se le trata de engañar descubrirá la mentira y correrá aun mas en nuestra contra,

Miro de nuevo hacia la ventana, es oscuro y aquella luz que se dejaba entrar es sustituida por la obscuridad, que ahora adorna, o tal vez desentona en toda la habitación, miro entonces ahora el vaso de mi café, ya sin liquido se despide la melancolía de aquella escena.

Miro de nuevo en forma de esperanza la ventana, que ahora como un ojo enorme, parece cerrarse, el sueño ha llegado, la noche a comenzado, el café se ha terminado, y los sueños comienzan a nacer.

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